viernes, 17 de abril de 2009

Reivindicando a Nietzsche (II)… "La política"

Filosofía y política

La relación filosofía-política siempre ha sido tema de discusión; unos, queriendo ver a los filósofos encerrados en su pura esfera, otros, queriendo verlos vinculados en estrecha relación con la política. De esta dicotomía, resulta bastante claro, la relación filosofía-política, por ejemplo, en Hegel y Marx. También, en los filósofos griegos, preocupados por los problemas de la polis. En otros, en cambio, esta relación no se ve tan clara, más bien difusa.

En efecto, ya los filósofos griegos hicieron carne de esta relación al mostrar interés por la vida política y social en sus respectivas comunidades. Tales, Anaximandro y Pitágoras, sin duda, fueron políticos; también Parménides, preocupado por dotar de leyes a su ciudad. Lo mismo Zenón, tras morir por intentar liberar a su ciudad de un tirano. También, Empédocles, restaurador de la democracia en Agrigento, y Arquitas, quien llegó a ser jefe de Estado, etc.

Ahora bien, muchos más serían los ejemplos a considerar antes de llegar, más contemporáneamente, a Francois Chatelet, quien ha resultado ser mucho más enfático al señalar esta relación:

"La filosofía ha ocupado a menudo una posición estratégica en los debates intelectuales y ha llegado a desempeñar, de ese modo, un papel político inminente. Desde Platón, los filósofos siempre han sido hombres comprometidos y siempre han intervenido políticamente en su tiempo. Incluso, se puede decir que tenían intenciones políticas precisas. Por cierto, con frecuencia las disimularon. Sus discursos, tomando vías indirectas, dejaban creer que hablaban sobre otra cosa. Que yo sepa, no existe un solo filósofo que no haya intervenido en la realidad. No temo afirmar, por mi parte, que los filósofos siempre participaron en la transformación del mundo políticamente"

No deja de tener razón Chatelet porque incluso, Nietzsche, a quien muchos de sus hermeneutas han pretendido verlo disociado de lo político, no se le puede desconocer su interés por los problemas políticos. Claro está, Nietzsche nunca adoptó una posición política, en el sentido convencional de la palabra y, por cierto, nunca fue un político, entendiendo por tal, a quien interviene directamente en los asuntos sociales-públicos, o perteneciente a un determinado grupo o corriente ideológica.

Sin embargo, hay que tener presente que esta imagen de Nietzsche necesariamente tenía que ser comprendida así, toda vez que, para el filósofo, remitir la política dentro del ámbito en que se había acostumbrado a comprenderla y practicarla, era reducirla en sus verdaderas posibilidades, condición de la cual, justamente, pretende sustraerla.

En este sentido, su propósito se orientará a impedir que la política se desenvuelva sólo en los marcos de la "pequeña política", postulando para ésta ser considerada dentro de una visión mucho más omniabarcadora que la que postulaban los conceptos y términos de la política tradicional al uso. Por eso, Nietzsche preferirá utilizar el término "Gran política", para diferenciarla de aquella otra, "la pequeña política", aquella preocupada sólo de los problemas contingentes y puramente banal.

Más aún, en un sentido general, si en Nietzsche el meollo de toda su idea apunta en contra de los valores culturales establecidos, y tiene la convicción de que todos esos valores se encuentran invertidos, y por tal, hay que transvalorarlos, hay que concluir con todo el énfasis que sea posible que, al contrario de los que muchos han querido ver, los valores a transmutar no se encontrarían referidos tan sólo a los valores filosóficos, sino "a todos los valores", entre los cuales, por cierto, también, se encuentran los valores fundantes de la política al uso en su tiempo.

De este modo, en mi opinión, hay que dejar de lado aquella creencia generalizada de que Nietzsche habría sido un filósofo que vivió apartado de la política, encapsulándolo sólo en el ámbito de la pura filosofía. El sólo hecho de mostrar una preocupación, casi obsesiva, por la deteriorada situación en que se encontraba el hombre en la sociedad, aprisionado entre las redes de los convencionalismos de la modernidad, señala inequívocamente que no se le pueden soslayar los trasfondos sociales y políticos explícitos e implícitos que vamos a encontrar en su pensamiento y obra.

ORIGEN DE LA POLÍTICA EN EL MUNDO

La política en el mundo tiene su origen en el mismo hombre y en su proceso de socialización.

El hombre es un ser social; por sus características y necesidades, es indispensable para él vivir con otras personas. Desde hace miles de años, cuando las cavernas eran el refugio del hombre, éste vivía en compañía de otros. La primera sociedad que existió fue la familia, que no necesariamente tenía una conformación típica de un padre, una madre y unos hijos; sin embargo, en ese momento se convirtió en el núcleo de la sociedad, siendo este el punto en el que aparece la necesidad de encargar a una persona de dirigir y organizar a las otras; es decir, la necesidad de un gobierno.

Con el paso del tiempo, las familias se agruparon para ayudarse mutuamente en la recolección de alimentos y en la defensa de otras familias; a esto se le llamó tribu, en la cual era necesario escoger a alguien que se hiciese cargo del gobierno (esta persona habitualmente era escogida entre los más sabios, los más viejos o los más fuertes). Estas tribus, con el paso del tiempo, fueron creciendo en población, de modo que algunas se unieron con otras para gobernar tribus más pequeñas y débiles; de este modo, el gobernar a toda la sociedad se hizo cada vez más difícil, ya que, a la muerte del gobernante, se desencadenaban guerras para definir al sucesor. Debido a lo anterior es que comienzan a aparecer las dinastías y los linajes, con los cuales el jefe del clan, antes de morir, podía designar a quien había de reemplazarlo en el mando (en la mayoría de las ocasiones el elegido era el primogénito del gobernante).

Hace unos 9.000 años se crearon las primeras ciudades, por lo cual las dinastías se convirtieron en monarquías en las que el poder lo ejercía un rey o monarca y el pueblo era considerado súbdito y con obligación de pagar tributos al rey. Estas sociedades eran llamadas Estados, los cuales, al expandir su poderío a otras regiones, se convirtieron en imperios.

En Grecia, la política tuvo una gran transformación, pues fue allí donde nació la democracia, lo que implicaba que el gobierno no era ejercido por un rey o jefe sino por un consejo que era elegido entre los ciudadanos. Siglos después, los romanos invadieron Grecia, y a pesar de que trataron de establecer la democracia como forma de gobierno, ésta terminó degenerando en dictaduras.

Después de la caída de los imperios Romano y Griego, la democracia fue olvidada, y las personas con poder político y militar conformaron una nueva clase: la nobleza. Estas personas eran dueñas de grandes territorios en los cuales el resto de la población era sierva y se encargaba exclusivamente de trabajar la tierra. Este periodo duro casi 1.000 años, años durante los cuales la política estuvo casi muerta, hasta que en los siglos XV, XVI y XVII nace una nueva clase: la burguesía, la cual no estaba de acuerdo con el poderío de la nobleza y reclamaba un derecho de oportunidades para todos los hombres. Esta inconformidad dio lugar a la Revolución Francesa, la cual impuso de nuevo la democracia en el mundo Occidental.
Historia política

Acaso por la magnitud de acontecimientos recientes tales como los cambios geopolíticos, la globalización y sus correlativos brotes neonacionalistas, o las transiciones políticas hacia la democracia en regiones como América Latina, la historia política es actualmente un polo historiográfico fuertemente renovado que indaga sobre las relaciones complejas y variables que establecen los hombres en relación con el poder. Esto implica prestar atención a los modos de organización y de ejercicio del poder político en una determinada sociedad, y a las configuraciones sociales que vuelven posibles esas formas políticas y las que, a su vez, son engendradas por ellas.

Como en el caso de la historia cultural, lo político o, simplemente, la historia política, no alude actualmente a un campo autónomo de la realidad social diferente, por ejemplo, de lo social, lo económico o lo cultural, sino que refiere a una dimensión de las prácticas humanas que son inseparables de las demás. Así como lo cultural alude a la dimensión simbólica de toda experiencia humana, lo político remite hoy al estudio del conjunto de la vida social como forma específica de relación y comunicación que tiene como preocupación central el problema del poder en su dimensión pública. Esta concepción naturalmente incluye aquello que era el eje de la historia política tradicional, es decir, el estudio de las instituciones del sistema político, pero las supera a través de la exploración de la acción política, de las relaciones sociales de poder y de las configuraciones sociales que las sustentan.

Mal podría tratarse entonces –como se ha sostenido– de un retorno a la vieja historia política. Se trata mejor de una profunda reconfiguración del campo a tono con los cambios más generales de la historiografía contemporánea.

Un grupo de trabajos diseñados en el clima político de los primeros ochenta abordó un tema clásico, el de la nación, pero lo hizo desde perspectivas antigenealógicas. Mientras que las historias más tradicionales se conformaron a partir de la idea de la nación como una entidad esencial que se proyectaba hacia el pasado sin un límite visible (así se llegó a hablar de los “indígenas argentinos” nacionalizando a poblaciones que nada tenían que ver con la Argentina) o que nacía en un momento particular con todos sus atributos (por ejemplo, la Argentina habría nacido el 25 de mayo de 1810 o tal vez el 16 de julio de 1816), los nuevos estudios consideraron a las naciones y a los nacionalismos como tradiciones inventadas o bien como comunidades imaginadas. La amplísima difusión de los trabajos de Eric Hobsbawm y los de este con Terence Ranger; los de Ernest Gellner y de Benedict Anderson, encontraron localmente eco en la producción de José Carlos Chiaramonte, quien modificó sensiblemente la percepción de nuestra historia de la primera mitad del siglo XIX. Ahora ya no se trata de encontrar la genealogía de una nación, como por ejemplo la Argentina, sino de entender cómo a partir de la crisis colonial se fueron organizando estados y naciones y cómo otros simplemente fracasaron y quedaron en el camino. Y, sobre todo, se trata de comprender que ni unos ni otros tenían escrito ese destino en ningún plan preconcebido.

Otro conjunto de indagaciones articuladas a partir de formulaciones procedentes de la historia cultural centró su atención en la dimensión simbólica de las prácticas políticas: la ritualidad, la gestualidad, la trama relacional, los espacios y los formatos de sociabilidad, y la acción comunicacional. En ella convergen el análisis del discurso político, los procesos de formación de identidades colectivas, la construcción de la ciudadanía, las prácticas electorales, las formas de representación, es decir, las formas de participación y acción sociopolítica de los actores en una sociedad concreta.

lunes, 13 de abril de 2009

Enfoque Metodológico concejal

La naturaleza del proyecto se basa en el método de investigación- acción. En este tipo de investigación, no se admiten encuadres teóricos ni hipótesis planteadas a priori, sino conocer una realidad para tratar de modificarla mediante la reflexión de los integrantes de la comunidad, entre los que se ubica al investigador. De esta manera se transforman en sujetos sociales que dinamizan las características de su realidad a través de su práctica social. No busca contrastar hipótesis, sino proponerlas después de la crítica reflexiva del imaginario obtenido de la colectividad que le permita considerar las acciones propuestas.
Dentro de las técnicas de investigación utilizadas en el desarrollo del proyecto tenemos:
La Observación Participativa, requiere que el investigador se involucre con la actividad o comunidad objeto de la observación. Permite conocer al grupo o comunidad en estudio, es una de las técnicas mas completa, pues además de realizar un proceso de observación, elabora propuestas y soluciones.
La encuesta, se cataloga como una serie de preguntas destinadas a obtener información sobre la opinión de un sector de la población sobre un tema, se utiliza para obtener información relevante u ofrecer una muestra de lo que piensan representantes de la comunidad, sobre una problemática o un tema de interés permanente








Plan de Acción: Orientado a gestionar la recuperación y mantenimiento del alumbrado publico de la Comunidad LOS PAJALES del Municipio Biruaca Estado Apure.
Objetivo General: Lograr la recuperación y mantenimiento del alumbrado publico de la comunidad LOS PAJALES del Municipio Biruaca Estado Apure.
Objetivos Específicos Actividades Nº de horas cumplidas Fecha Firma
Identificar las causas existentes que generan la problemática del alumbrado publico en la Comunidad Los Pajales del Municipio Biruaca Estado Apure 1. Reunión del grupo con el tutor para definir las pautas del proyecto 4 9-02-09
10-02-09
2. Encuentro con la directiva del Consejo Comunal. 5 18 -02-09
3. Visita a la Comunidad Los Pajales para aplicar el instrumento 5 25-02-09
4. Reunión del grupo para la elaboración del instrumento de recolección de datos. 5 02 -03-09
03-03-09
5. Reunión del grupo para elaborar el diagnostico 5 04-03-09
05-03-09
6. Presentación del tutor Profesor Jesús Sequera a la Directiva del Consejo Comunal Los Pajales

4 06-03-09

Objetivos Específicos Actividades Nº de horas cumplidas Fecha
Firma
Determinar las acciones necesarias para solventar la problemática del alumbrado Publico de la Comunidad Los Pajales del Municipio Biruaca Estado Apure 1. Reunión del grupo para planificar tareas 4 9 -03-09
2. Elaboración y entrega de oficios a entes gubernamentales y privados 5 10-03-09
3. Reunión con el tutor para seguimiento y control del proyecto 5 11-03-09
4. Publicación de la primera fase diagnostica 3 12-03-09
5. Reunión con la directiva del Consejo Comunal para presentarles los avances del proyecto y solicitar sugerencia para la elaboración del plan de acción

4

14-03-09
6. Elaboración del plan de acción. 6 16-03-09
17-03-09
7. Presentación del plan de acción a los miembros del consejo comunal 4 19-03-09
8. Publicación de la II Fase: Plan de Acción 3 20-03-09

Objetivos Específicos Actividades Nº de horas cumplidas Fecha Firma
Aplicar estrategias para recuperar y mantener el alumbrado publico 1. Reunión con la Comunidad para coordinar las actividades previstas 4 23-03-09
2. Realizar conjuntamente con los habitantes de la comunidad limpieza y desmalezamiento del área donde están ubicados los postes del alumbrado publico

10

25-03-09
26-03-09

3. Realizar mantenimiento del tendido eléctrico y sustracción de bombillas dañadas por parte de Cadafe
8 30-03-09
31-03-09
4. Colocación de las nuevas bombillas con colaboración de Cadafe 6 02-04-09

ORGANO DIVULGATIVO